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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica"

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Lección 13 

22 al 29 de marzo 


Patrones 

del discipulado 



«Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, 

limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, 

expulsen a los demonios. 

Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente». 

Mateo 10: 8 


Cómo imitar a Jesús 


Sábado 
22 de marzo 


INTRODUCCIÓN 

Mateo 25: 31-46 

En esta era de globalización hay mu- 
chos modelos de teléfonos celulares. Cada 
empresa trata de fabricar el mejor produc- 
to. Algunos de esos teléfonos son más co- 
munes en algunos países que en otros. Y mu- 
chos de ellos son bastante caros. Además, 
hay empresas nuevas que tratan de imitar 
los modelos más vendidos. A veces es difí- 
cil distinguir la copia del original. Muchas 
veces las copias son de una calidad inferior. 

Como discípulos de Jesús debemos ser 
diferentes. Hemos de ser originales, no imi- 
taciones. Él merece nuestra alabanza por ha- 
bernos proporcionado el modelo genuino 
de discipulado, asimismo porque no man- 
tiene en secreto dicho modelo, también por- 
que no lo ha hecho difícil de entender. El pa- 
trón se encuentra en la Biblia donde todos 
podemos leerlo. Inclusive no hay superiori- 
dad o inferioridad en lo que se refiere al dis- 
cipulado cristiano. Somos iguales ante Dios. 
Cuando entregamos nuestras vidas a Cris- 
to, todos asumimos la misma responsabili- 
dad. Esa responsabilidad implica compartir 
a diario el amor de Dios con quienes nos 
rodean. 

Cuando Jesús regrese, él separará las 
ovejas de los cabritos. Como discípulos de 
Jesús afirmamos ser sus ovejas. Pero cuan- 


do el regrese, ¿te mirará y te reconocerá por- 
que has compartido su amor? Un discípulo 
no lo será si no sigue las instrucciones de 
su maestro. No seremos discípulos cristia- 
nos si no hacemos esfuerzos por compartir 
el amor de Dios. Cuánto nos agradará escu- 
char al Hijo del hombre decirnos: «Vengan 

Un discípulo no lo será 

si no sigue las instrucciones 

de su maestro. 


ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; 
reciban su herencia, el reino preparado pa- 
ra ustedes desde la creación del mundo» 
(Mat. 25: 34). 

Esta semana estudiaremos la forma en 
que los discípulos de Jesús pueden com- 
partir el amor de Dios. ¿Qué papel deben 
desempeñar la compasión y el perdón en la 
vida y el ministerio de sus discípulos? ¿Qué 
modelo nos dio Jesús respecto a la forma 
en que debemos tratar a los marginados, a 
los rechazados y a los de un origen étnico 
diferente al nuestro? ¿Cómo podemos de- 
mostrar que somos discípulos de Cristo en 
cada aspecto de nuestras vidas? ¿Qué pode- 
mos aprender de Jesús acerca de la impor- 
tancia de la oración? Imitar a Jesús es el eje 
de nuestro estudio en esta semana. 


Verawati Ludji Leo, Bandung, Indonesia 


127 


Domingo 
23 de marzo 


Entrando a la eternidad 

gracias a un genuino 

discipulado 


LOGOS 

Mateo 14:14; Marcos 1: 41; Lucas 16: 
19-31; 2 Corintios 13: 5 

El término discípulo aparece una vez en 
el Antiguo Testamento (Isa. 8: 16) y apro- 
ximadamente 221 veces en el Nuevo Testa- 
mento. Ser un discípulo de Cristo implica 
estar informado y comprender su divina 
voluntad a fin de presentar nuestros cuer- 
pos como sacrificios vivos (Rom. 12: 12). 
También implica discipular a otros pueblos 
y naciones (Mat. 28: 19). El verdadero dis- 
cipulado únicamente se sostiene mediante 
la autoridad divina de Cristo (Juan 8: 31). 
Es más, los discípulos activos del Señor 
son obreros que producen frutos (Mat. 7: 
15-20; Juan 15: 1-8) y buenos mayordo- 
mos (Mat. 25: 14-30) que anticipan y re- 
conocen el costo del discipulado (Luc. 14: 
25-35). 

El costo del discipulado 

El discipulado cristiano conlleva un 
costo. Ese costo implica una inversión de 
esfuerzos, trabajo, recursos y tiempo en el 
servicio de nuestro Señor y Salvador. Esto se 
logra cuando los cristianos se entregan com- 
pletamente por primera vez al Señor, como 
lo hicieron los macedonio (2 Cor. 8: 1-5). 
Además, no llevaremos fruto como discípu- 
los hasta que colaboremos activamente en 
esparcir las enseñanzas de Cristo (Mar. 16: 
15; Hech. 8: 4). El verdadero discipulado 
se sostiene mediante un fiel servicio. (1 
Co. 15: 58) y está únicamente gobernado 
por la autoridad de Cristo (Juan 8: 31). 
Debe ser una costumbre habitual (Luc. 6: 
46). El discipulado no cae de lo alto. Se 


aprende ( Heb. 5: 12-6: 2; 1 Ped. 2: 2). El ci- 
miento sobre el cual el discipulado cristia- 
no se construye debe ser una intensa com- 
penetración con Cristo y con su Palabra. Es- 
ta compenetración ocurre como resultado 
del estudio diligente de la Biblia (Hech. 17: 
1 1; 2 Tim. 2: 15) y de imitar a Cristo (1 Cor. 
11: 1; IPed. 2: 21). 

Como discípulos 

genuinos de Cristo, 

la compasión y el perdón 

deben desempeñar 

un importante papel 

en nuestras vidas. 


El proceso de transformación 

El discipulado implica una estrategia 
específica para que el nuevo converso, un 
bebé en Cristo, llegue a ser un creyente 
maduro. Este es un proceso transformador. 

El discipulado cristiano implica algo 
más que creer en un grupo de doctrinas. 
Implica también, permitir que Jesús sea el 
Señor de tu vida, así como obedecerle. Este 
tipo de discipulado permite que la imagen 
de Dios sea restablecida en ti. Una vez que 
tomemos la decisión de seguir a Cristo, co- 
mo Andrés, Juan y Pedro (Juan 1: 35-42), 
debemos convertirnos en sus discípulos 
y seguirlo. ¿Has decidido seguir al Señor? 
De ser así, ¡entonces eres un discípulo cris- 
tiano moderno! 

Para comenzar 

El proceso del discipulado cristiano co- 
mienza cuando tomas la decisión de cono- 


128 


cer mejor a Jesús. El inicio de este patrón 
se efectúa de diferentes maneras: 

1. Estudia su Palabra a diario y dedica tiem- 
po para estar a solas con él en oración. Si- 
gue el ejemplo de Jesús: «La Majestad 
del cielo, mientras se encontraba dedi- 
cada a su ministerio terrenal, oró mu- 
cho a su Padre. Frecuentemente pasaba 
toda la noche postrado en oración». 1 

2. Hazte miembro de un ministerio de ense- 
ñanza bíblica. Como discípulos, Dios nos 
llama a realizar diferentes tareas: espar- 
cir el evangelio, servir a los desampara- 
dos y necesitados, hacer discípulos. Es- 
to debe suceder en cada nación alrede- 
dor del mundo (Mat. 28: 19, 20). Com- 
parte lo que estás aprendiendo de Cris- 
to con los demás, de la misma forma 
que los primeros discípulos y los após- 
toles. «La obra de salvar las almas debe 
ser llevada a cabo de la manera que 
Cristo lo ha indicado [...]. Únicamente 
al obedecer este mandato podemos ser 
discípulos suyos». 2 

3. Busca la compañía de otros cristianos que 
crecen en Cristo. Participa en labores mi- 
nisteriales y suple las necesidades de 
otros creyentes. Como discípulos genui- 
nos de Cristo, la compasión y el perdón 
deben desempeñar un importante papel 
en nuestras vidas (Mat. 14: 14; 15: 32; 
20: 34). 

4. Manifiesta una conducta cristiana ante de 
los demás. ¿Qué puedes hacer para al- 
canzar a la gente que ha sido rechazada 


por la sociedad? (Luc. 16: 19-31; 18: 9- 
14). Debido a que Jesús vino a morir por 
los pecados de cada ser humano, tuvo 
sentido que en la tierra sirviera a todos 
los necesitados. Con respecto a la discri- 
minación, nuestro Maestro nos ha ense- 
ñado que Dios ha hecho a todos los hom- 
bres «de una misma sangre». Somos des- 
cendientes de Adán y Eva, nuestros pri- 
meros padres. Mediante la muerte de 
Cristo en la cruz y mediante la fe en él, 
todos nosotros — sin importar nuestro 
color, nacionalidad, raza o religión — 
,podemos convertirnos en «hijos de 
Dios» (Juan 1: 12). 
5 . Examina continuamente tu relación de dis- 
cipulado. «Examínense para ver si están 
en la fe; pruébense a sí mismos. ¿No se 
dan cuenta de que Cristo Jesús está en 
ustedes? ¡A menos que fracasen en la 
prueba!» (2 Cor. 13: 5). Por la gracia de 
Dios, ¿vive Cristo en ti? 

PARA COMENTAR 

1. ¿Cómo puedes ayudar a los miembros 
de tu iglesia a entender la idea de que la 
obra del discipulado es responsabilidad 
de cada miembro? 

2. ¿Qué piensas debería hacer una iglesia a 
fin de tener éxito en la ganancia de dis- 
cípulos? 


1. Testimonies jor the church, t. 2, 508. 

2. Mi., t. 7, pp. 239, 240. 


Roy Maju Hutasoit, Bandung, Indonesia 


129 


Lunes 

24 de marzo 


Dependemos de él 


TESTIMONIO 

Mateo 14: 14 

«Por fe debemos aferramos del Dios 
vivo, y mantener una experiencia que ex- 
hale amor, delicadeza, bondad, considera- 
ción y aprecio. Estos rasgos de carácter son 
el fruto que el Señor Jesús desea que de- 
mos, y que lo presentemos ante el mundo 
como un testimonio de que tenemos un 
Salvador que puede transformarnos [...]. 
No tenemos que permanecer del lado de 
los perdedores porque él es en todo nues- 
tra suficiencia». 1 

«La abnegada labor de los cristianos 
del pasado debería ser para nosotros una lec- 
ción objetiva y una inspiración. Los miem- 
bros de la iglesia de Dios deben ser celosos 
de buenas obras, renunciar a las ambicio- 
nes mundanales, y caminar en los pasos de 
Aquel que anduvo haciendo bienes. Con co- 
razones llenos de simpatía y con pasión, han 
de ministrar a los que necesitan ayuda, y 
comunicar a los pecadores el conocimien- 
to del amor del Salvador. Semejante traba- 
jo requiere empeñoso esfuerzo, pero produ- 
ce una rica recompensa. Los que se dedican 
a él con sinceridad de propósito verán al- 
mas ganadas al Salvador; porque la influen- 
cia que acompaña al cumplimiento prácti- 
co de la comisión divina es irresistible». 2 

Mucha gente vive hoy en medio de la 
pobreza y la enfermedad. No tienen que ser 
juzgados, más bien requieren compasión y 
perdón. 

«Nada puede justificar un espíritu no 
perdonador. El que no es misericordioso ha- 


cia otros, muestra que él mismo no es parti- 
cipante de la gracia perdonadora de Dios. 
En el perdón de Dios el corazón del que 
yerra se acerca al gran Corazón de amor infi- 
nito. La corriente de compasión divina flu- 
ye al alma del pecador, y de él hacia las al- 
mas de los demás. La ternura y la misericor- 
dia que Cristo ha revelado en su propia vi- 
da preciosa se verán en los que llegan a ser 


«Por fe debemos aferramos 
del Dios vivo». 


participantes de su gracia. Pero "si alguno 
no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de 
él". Está alejado de Dios, listo solamente 
para la separación eterna de él». 3 


PARA COMENTAR 


1 


¿Cuáles son algunos de los obstáculos 
frecuentes que no necesariamente impi- 
den mostrar compasión hacia la gente 
que difiere de nosotros? ¿Cómo puede la 
gracia de Dios ayudarnos a vencerlos? 

2. ¿Por qué piensas que la compasión es 
importante para ser un buen discípulo? 

3. Si enfrentas una situación intolerable, 
¿qué desearías que los demás hicieran 
por ti? Ve y haz lo mismo por aquellos 
que sufren. 


1. OurHigh Calling, p. 144. 

2. Los hechos de los apóstoles, p. 90. 

3. Palabras de vida del Gran Maestro, p. 197. 


130 


Bruce Gerald Jones Sumendap, Bandung, Indonesia 


La otra salamandra 


Martes 
25 de marzo 


EVIDENCIA 

1 Juan 3: 11-19 

En un libro escrito en Japón encontra- 
mos la siguiente historia: Había un hombre 
que estaba reparando su casa. Cuando derri- 
bó una de las paredes, descubrió una sala- 
mandra que había estado viviendo allí. Sin 
embargo, una de las patas de la salamandra 


¿Cuántas personas 

en el mundo 

están en la misma situación 

de aquella salamandra? 


estaba adherida a una carta que de alguna 
forma se había introducido en la pared. Es- 
to le impedía al animalito moverse. El he- 
cho de que la fecha de la carta indicaba que 
había estado en la pared durante diez años 
era algo sorprendente. ¡Qué extraño! — pen- 
só el hombre — . ¿Qué habrá sucedido? ¿Có- 
mo ha podido permanecer viva esta salaman- 
dra durante tanto tiempo? El hombre detuvo 
su trabajo a fin de observar a la salamandra, 
para determinar cómo había podido sobre- 
vivir. Finalmente el misterio quedó escla- 
recido. El hombre vio que otra salamandra 
se acercaba a la que estaba «presa» llevan- 
do comida en su boca. Esta segunda sala- 
mandra le traía comida a la que estaba atra- 
pada. 1 

¡Qué tremendo, pensar que durante diez 
años una salamandra le llevaba comida a la 
que estaba atrapada en la pared! ¡Que aun 


en el reino animal puedan ocurrir estos 
actos de sacrificio! 

¿Cuántas personas en el mundo están 
en la misma situación de aquella salaman- 
dra? Por muchos motivos están hambrien- 
tos, carecen del amor de Cristo. ¿Cómo po- 
drá morar en nosotros el amor de Dios si 
no vamos en su ayuda? De hecho, ofrecer- 
les nuestra ayuda será una prueba de nues- 
tro discipulado. En 1 Juan 3: 17, 18 dice: 
«Si alguien que posee bienes materiales ve 
que su hermano está pasando necesidad, y 
no tiene compasión de él, ¿cómo se puede 
decir que el amor de Dios habita en él? 
Queridos hijos, no amemos de palabra ni 
de labios para afuera, sino con hechos y de 
verdad». (Isaías 58). 

«Es difícil que los creyentes sean llama- 
dos a ser mártires para beneficio de alguien. 
Sin embargo, a diario encontrarán a gente 
necesitada que deberían ayudar si están en 
condiciones de hacerlo: la mayor parte de 
la gente tiene más de lo que necesita [...]. 
Los creyentes deben responder al amor de 
Dios por ellos, amando a sus prójimos». 2 

PARA COMENTAR 

1 . ¿Cómo puedes parecerte a la segunda sa- 
lamandra? 

2. ¿Por qué no eres un discípulo de Cristo 
si no ayudas a los necesitados? Ver: 1 Juan 
3: 23, 24. 


1. Chandra Suwondo, 50 Renungan yang Membawa Berka 

(50 Devocionales que acarrean bendiciones), pp. 171- 
173. 

2. Grant Osborne, ed., Lije Application Bible Commentary: 1, 

2, 3 John (Wheaton, 111.: Tyndale House.), pp. 76, 77. 


Eko Tulistyawati Ricky, Bandung, Indonesia 


131 


Miércoles 
26 de marzo 


Cómo permanecer 
verdes para siempre 


COMO ACTUAR 

Marcos 1: 35; Lucas 5: 16; Efesios 6: 18 

Las semillas, al germinar echan una pe- 
queña raíz y un retoño verde. Si la plantita 
no es atendida, no progresará y probable- 

«La oración 

no tiene sustitutos, 

especialmente 

en circunstancias difíciles». 


mente va a morir. Como discípulos de Jesús, 
somos como plantas recién sembradas que 
echamos un primer retoño. Tenemos que 
alimentar nuestra relación con él a fin de 
permanecer como sus discípulos, de per- 
manecer siempre verdes. 

Pero al mantener nuestra relación de 
discipulado con Jesús no es fácil, porque Sa- 
tanás hace todo lo posible para engañar a los 
discípulos de Dios. Como se dice en Efe- 
sios 6: 12: «Porque nuestra lucha no es con- 
tra seres humanos, sino contra poderes, 
contra autoridades, contra potestades que 
dominan este mundo de tinieblas, contra 
fuerzas espirituales malignas en las regio- 
nes celestiales». Por lo tanto, es de vital im- 
portancia para los discípulos de Jesús reci- 
bir una porción diaria del poder del Es- 
píritu Santo para que les ayude en su lucha. 

El Espíritu Santo puede ayudarnos a 
orar cada vez que las fuerzas del mal inten- 
ten rodearnos. Invocar en oración el nom- 
bre de Jesús, nuestro Maestro y Señor, es 
esencial para tener éxito en el discipulado. 


«La oración es la clave que libera la fe en 
nuestras vidas. La oración efectiva requie- 
re tanto una actitud de entera dependencia, 
como una acción: pedir. La oración indica 
nuestra dependencia de Dios, al invitarlo 
humildemente para que nos colme de fe y 
poder. La oración no tiene sustitutos, espe- 
cialmente en circunstancias difíciles».* 

¿Qué puedes hacer para que la oración 
alimente de manera efectiva tu crecimiento 
espiritual? He aquí algunos pasos: 

1. Ora para vencer la tentación 
(Gen. 3: 1-6). 

2. En vez de preocuparte, ora 
(Gen. 32: 9-12). 

3. Acompaña tus oraciones con la acción 
(Éxo. 14: 15). 

4. Ora aun cuando parezca que Dios está 
lejos (Sal. 10: 1). 

5. Ora por los demás y por ti mismo 
(Sal. 122: 6-9). 

6. Dedica tiempo para la oración cada día, 
aun cuando tengas que levantarte tem- 
prano para ello (Mar. 1: 35). 

7. Ora siempre, nunca te rindas. 
(Luc. 18: 1-8). 

PARA COMENTAR 

1. ¡Qué nos enseña Lucas 18: 9-14 acerca 
de la oración? 

2. ¿Cómo puede la gente ocupada adminis- 
trar su tiempo a fin de pasar más tiempo 
orando? 


Lije Application Study Bible [Biblia de estudio] (Tyndale 
House, 1991), p. 1752. 


132 


David Dañe Ricky, Bandung, Indonesia 


Discípulos 


Jueves 
27 de marzo 


OPINIÓN 

Marcos 1: 16, 17; Lucas 5: 1-11 

La mayor parte de los alumnos en dife- 
rentes partes del mundo poseen un carné 
de identificación que muestra sus nombres, 
la edad y otra información pertinente. Mu- 


¿Qué métodos se utilizaban 

en la Universidad 

del Reino de Dios? 


chos de ellos se sienten asimismo orgullo- 
sos de ser alumnos de determinada institu- 
ción educativa. Sus padres también se sien- 
ten orgullosos y confían en las universidades 
escuelas adonde han enviado a sus hijos. 

Pero, ¿qué sucede con los alumnos 
matriculados en la Universidad del Reino 
de Dios (URD)? 

Para contestar esa pregunta, demos un 
vistazo al método utilizado por Jesús para 
adiestrar a los discípulos. Cuando estuvo en 
la tierra, escogió a pescadores y cobradores 
de impuestos para que fueran sus alumnos. 
Ellos no eran miembros de las clases más 
altas de la sociedad. Esto nos enseña que aun 
los más humildes pueden asistir a la URD 
si así lo desean. Él quiso adiestrarlos para 


que fueran como él y trajeran a otros al su 
conocimiento (Mar. 1: 16, 17). 

¿Qué métodos se utilizaban en la URD? 
Él utilizó la naturaleza (Mat. 6: 25-34), pa- 
rábolas (Luc. 15) y hechos de la vida coti- 
diana (Luc. 5: 1-11). Y las materias incluían: 
Oración (Mat. 5: 13), 
Evangelismo (Luc. 9: 1-6), 
Relaciones humanas (Mat. 5: 36-48): 

• Salud mental (Mat. 6: 25-34). 

• Cómo ayudar a los demás 
(Mat. 6: 1-4). 

• Cómo llevarnos bien con los demás 
(Mat. 5: 38-48). 

• Cómo mantener una buena relación 
con Dios (Juan 15: 1-8). 

• El Espíritu Santo (Juan 16: 1-15). 

• El amor de Dios (Juan 15: 9-17). 
Mientras estuvo en la tierra, Jesús llamó 

a sus doce discípulos y los instruyó respec- 
to a la manera de compartir el evangelio con 
el mundo. Hoy, Jesús nos llama a ser sus dis- 
cípulos. ¿Te matricularás en la Universidad 
del Reino de Dios? ¿Qué dirá tu carné de 
identidad? 

PARA COMENTAR 

1 . Utiliza una concordancia para identificar 
algún otro tema que Jesús enseñó, y to- 
davía enseña en la URD? 

2. ¿Qué otros textos puedes citar que se 
correspondan con los temas mencio- 
nados? 


Hannes Limbong, Bandung, Indonesia 


133 


Viernes 

28 de marzo 


EXPLORACIÓN 

Gálatas6:9, 10 
PARA CONCLUIR 


El discipulado tiene un costo. El primer 
paso consiste en reservar un tiempo a dia- 
rio para estudiar la vida de Jesús, sus rela- 
ciones y sus métodos de trabajo. El siguien- 
te es preguntar qué desea él que hagas con 
tu vida. Finalmente, debes estar en disposi- 
ción de ir a trabajar, no importa lo que im- 
plique, quién se beneficiará, el costo, o el 
grado de dificultad. La recompensa es ma- 
yor que el sacrificio. 

CONSIDERA 

• Identificar y memorizar un himno, o can- 
to de alabanza, que te anime a seguir el 
plan de Jesús para tu discipulado. Cán- 
talo cada vez que necesites ánimo para 
continuar adelante. 


Siguiendo los planes 
del Maestro 


Preparar un plan para tu vida que te con- 
ceda el tiempo que necesitas para estu- 
diar y orar. 

Llevar a cabo un acto de bondad espon- 
táneo para beneficiar a alguien que no 
conoces. 

Preparar un rompecabezas, o escribir un 
relato respecto a lo mucho que Jesús ama 
a los niños. Compártelo con un niño. 
Organizar un grupo pequeño con el fin de 
visitar un hogar para impedidos. Identi- 
fica algunas de sus necesidades y haz pla- 
nes para suplirlas de acuerdo a tus po- 
sibilidades. 

Ayudar a alguna persona mayor a orga- 
nizar su hogar. 

Ofrecerte como voluntario para traba- 
jar en alguna entidad de servicio comu- 
nitario. 


PARA CONECTAR 

/El camino a Cristo. Joel Osteen, Tu mejor vi- 
da ahora, parte I. Charles R. Swindoll, So, 
You Want to Be Like Christ, pp. 169-188. 


134 


Bárbara Manspeaker, Luray, Virginia, EE. UU.